
La historia es muy famosa: Isaac Newton estaba viendo su jardín y cuando una manzana cayó del árbol, el físico y matemático obtuvo la inspiración necesaria para formular la teoría de la gravedad. Puesto así, quizás ese sea el momento más creativo de la historia de la humanidad: una fruta que cayó del árbol generó una teoría que revolucionó el estudio de los cuerpos. Pero ¿qué habría pasado si Newton hubiera tenido hambre?
Si Newton hubiera tenido hambre tal vez no habría estado contemplando el jardín sino que piedra en mano habría caminado hasta el árbol y en vez del momento de inspiración de la teoría de la gravedad hoy hablaríamos del momento de inspiración de la ley de acción y reacción de los cuerpos, otra de las leyes formuladas por él. O quizás tendríamos no la teoría de la gravedad sino apenas una receta que revolucionó la preparación de tartaletas de manzana.
Hambre o contemplación, lo importante no era la manzana, lo importante era quien la vio caer. De eso se trata la creatividad, de aprender a ver de una manera que nos permita generar ideas con regularidad, de construir las condiciones en que nos sintamos más cómodos para producir ideas, y de estar listos para aprovechar las ideas que aparecen en un momento dado, esperada o inesperadamente.
La creatividad no es un don que poseen algunos, es la facultad y capacidad de crear. Para tener creatividad hay que tener actitudes y herramientas. La clave está en trabajar tanto la actitud como las herramientas de la creatividad, en este sitio te ofrezco diversas puertas de entrada para ello.