A simple vista, pocas cosas menos creativas que una tabla o una matriz. Pero hay que ver tablas y matrices como lo que son, arreglos de datos y elementos. Si esos elementos son los necesarios para poner en marcha uno o varios procesos creativos, no podríamos entonces despachar tan fácilmente una matriz como no creativa.
Precisamente por creativos, solemos desestimar lo beneficioso que es un poco de orden en los procesos de creación, sobre todo si hay más de una persona involucrada. De nuevo, muchas veces es eso lo que hace que las sesiones de tormenta de ideas funcionen o no.

No solo matrices, también se pueden crear mapas de creatividad. En qué lugares, a qué horas, en qué situaciones se es más creativo y trabajar como en una búsqueda de tesoro para que las condiciones más idóneas para la creatividad estén presentes al momento de trabajar. Leer dos o más mapas de creatividad se convierte en la construcción de una especie de diagrama de Venn. ¿Existe ese lugar de creatividad común?
Juntar momentos creativos, insisto, no es cosa sencilla, no debemos subestimar la tarea ni la importancia de que quienes tienen que trabajar en conjunto lo hagan con buenas probabilidades de éxito.