Creatividad como información

El plan de Síndrome, el villano de la película Los increíbles, era sencillo: dotar a todas las personas de poderes para que todos fueran superhéroes y así nadie sería superhéroe. Es la llamada tragedia de los comunes, lo que todos tienen termina no teniendo valor, lo que es de todos termina siendo de nadie.

En la actualidad vivimos en la era de la información, información es lo que todos tenemos, por eso la información luce cada vez menos y menos valiosa. No en balde, los seguidores de dogmas y cánones suelen ser tenidos como sabios y las teorías conspirativas parecen más vigorosas que nunca, fortalecidas por el contrario de la información, que no es la falta de información sino la desinformación. Los decisores y comunicadores del mundo se rascan la cabeza para luchar contra los efectos devastadores de la desinformación, mientras cada vez más personas creen que decidir cuál información es verdadera y cuál no es una cuestión de gustos como si de un sabor de helado se tratara.

Pero nunca hay que olvidar que la información es una fuente de conocimiento y el conocimiento es una fuente de ideas. Por eso, todo proyecto creativo debería comenzar investigando sobre el tema. Cuando uno lo escribe o lo dice suena de perogrullo. Sin embargo, son muchos los proyectos donde nos saltamos ese paso debido a la urgencia y a la necesidad de obtener resultados inmediatos. El trabajo de biblioteca a muchos no les parece trabajo, mucho menos en estos tiempos donde las posibilidades se han ampliado y la revisión puede ser, por ejemplo, de videos en línea sobre el tema, ¡si eso es lo que hacemos para divertirnos! Bueno, a veces trabajar es divertido.

La revisión sobre lo que se ha hecho en un tema es un trabajo necesario e importante, en la academia a esas revisiones se les llama ‘estado del arte’ y suelen ser muy bien recibidas porque es muy beneficioso para todos que alguien se dé a la tarea de informarle a los interesados sobre los avances de una materia en específico. Claro que no podemos detenernos ahí, ese es el comienzo.

Tomarse el tiempo para revisar lo que se ha hecho en el área de nuestro interés no es una pérdida de tiempo, todo lo contrario. Si tenemos que resolver un problema, encontrar soluciones ya probadas y poder aplicarlas es sin duda un gran ahorro de tiempo y recursos. Si se trata de resolver un problema de una manera original, saber lo que ya se ha probado o hecho es más importante todavía. Incluso es bueno para protegernos de la decepción de que nuestra idea genial sea harto conocida. ¿Cuál es el origen de la frase ‘descubrir el agua tibia’? En términos semánticos no lo sé, pero en la vida cotidiana fue y sigue siendo la reacción frente a alguien que creyó tener una idea brillante sin haberse dado a la tarea de revisar lo que se había hecho en el tema que le ocupaba.

La creatividad no está exenta de errores, como veremos más adelante, pero descubrir el agua tibia es un error que no vale la pena cometer.

Tener información sobre un tema, conocerlo en profundidad, es en sí mismo una fuente de ideas. Comencé esta sección hablando de una película, por qué no comentar otra. Crimson Tide, Marea roja su título en español, con una pareja de extraordinarios actores en los papeles principales, Denzel Washington y Gene Hackman. La crisis que se desata entre el primer y el segundo oficial a bordo de un submarino estadounidense con arsenal nuclear cuando una orden se recibe de manera incompleta, fue posible narrarla solo desde un absoluto manejo de los protocolos de mando de la armada. ¿Qué fue primero: la idea de narrar la crisis o el conocimiento de los protocolos?

Tal como el huevo es la única respuesta correcta a la famosa pregunta de si vino primero que la gallina (el huevo ya era un común mecanismo de reproducción en la naturaleza millones de años antes de que la primera gallina pusiera un pie sobre la faz de la tierra), en esta pregunta la única respuesta es la información.

Tómate el tiempo necesario para hacer este ejercicio: imaginar las posibles crisis que pueden surgir entre dos personas en roles complementarios. ¿Personas? ¿Roles? Dada así, la instrucción no nos dice nada, no nos brinda material para trabajar. La única manera de darle sustancia a esas crisis es poniendo información en cada persona y en cada rol. A mayor información mayores y mejores las posibilidades.

Este trabajo no tiene que ser previo, aunque no necesariamente el proyecto posea la propiedad conmutativa. El orden de los factores puede cambiar el producto, pero a veces los factores se presentan en un orden no planificado. Más adelante hablaré de cómo surgió este ensayo, pero fue uno de esos casos en que la idea y ponerse a trabajar en ella fueron acciones casi simultáneas.

Con el ensayo ya bastante adelantado y en lo que sería su forma definitiva, fue que decidí pasearme por distintas obras sobre creatividad. Con ello, pude ver en qué áreas estaba mi verdadero aporte y en cuáles no estaba siendo demasiado original, también pude incorporar alguno que otro punto, no solo porque estuviera expuesto en los otros trabajos y supe entender que era un punto que faltaba, sino también porque de los otros trabajos pude ver que había algo más que decir que no estaba siendo dicho ni en ellos ni en este.

Si hubiera empezado por la revisión es probable que el resultado haya sido otro, pero, insisto, por cómo surgió la idea decidí ponerme a trabajar de inmediato y luego fue que hice el trabajo de documentación. A veces, el trabajo de documentación estará bastante hecho incluso antes de tener la idea, porque las ideas suelen surgir en áreas que conocemos y que nos interesan.

Para pensar en ello: Deformar el informe.

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