Lugares no tan comunes

Los problemas nos encuentran así no los busquemos, entonces, la verdad sea dicha, eso de buscarse problemas no es algo que uno debería recomendar. Pero también es cierto que hay problemas por doquier esperando a ser solucionados o, al menos, atendidos. Sin embargo, quiero enfocarme en esos problemas que se dan a veces por solucionados, a veces por irresolubles, irónica o cínicamente, por no haber sido atendidos.

“Esto es un problema de gerencia”, “aquí lo que hay es falta de valores”, “él lo que necesita es un poco de cariño”, por doquier las frases hechas se utilizan para explicar situaciones con el resultado contrario, o el fin expreso, de no explicar nada. Si la intención es generar una situación incómoda, hazle la pregunta al interlocutor que dijo la supuesta última palabra sobre el tema: ¿Qué medida gerencial tomarías? ¿Qué valores faltan y cómo los reimplementarías? ¿Cuánto cariño es eso y quién debe dárselo?

Pero este es un ensayo sobre creatividad, no sobre perder amistades. Esas preguntas guárdatelas para ti. Los lugares se vuelven comunes porque funcionan, la mayoría se siente conforme con ese tipo de explicaciones porque si bien no explican nada, también quitan responsabilidad y culpa. La creatividad suele estar en un lugar no tan común, y en estos casos es el de las explicaciones concretas y con sustancia.

Al intentar responder cómo gerenciar ese problema, qué valores son los que faltan, qué cariño es el que necesita, o cualquiera que sea la frase sentenciosa, estamos poniendo al cerebro en alerta, acostumbrándolo a hacer preguntas valiosas y a encontrar respuestas inesperadas. Y quién sabe, quizás hasta encontremos la vía para por fin enfrentar y solucionar una situación que agobia a la sociedad pero que la damos por tan obvia que solo merece una frase hecha.

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